Me he encontrado con un grave problema del amor, y es que su infinita definición lo convierte en un oxímoron eterno. Para algunos, el amor es la manera en que buscamos herirnos para evolucionar; para otros, es el lugar donde ya no deberíamos sentir dolor. Para los griegos, era el acto de recordarse a sí mismo, mientras que para otros es aprender a olvidarse. Para algunos místicos es un acto de divinidad; para otros, es un acto puramente humano. Para los islámicos, es la mitad de su religión; para algunos es un cincuenta por ciento algo biológico. Para unos, el amor es la mitad encontrada; para otros, solo se puede amar con dos personas que están completas. Para algunos, el amor es la construcción del otro en nosotros mismos; para otros, es lo que dejamos en la otra persona. Es por eso que en una etimología errónea el amor significa ausencia de muerte, y aun así, hay quienes mueren en su nombre.